La sobre exposición a la que nos vemos sometidos genera opiniones favorables y desfavorables. Estas opiniones son independientes del mensaje que nosotros enviemos ya que siempre se van a producir. La reputación debemos de construirla desde todas las fuentes que nos sean interesantes para los objetivos marcados.
Los rumores pueden mancillar una buena reputación personal o coporativa en un breve espacio de tiempo. Es por ello que es tan interesante el controlar lo que se dice de nosotros en la red. Un rapido conocimiento del problema nos va a permitir una rápida solución.
Todos sabemos que cada vez más las redes sociales son utilizadas por parte de los departamentos de recursos humanos, del mismo modo que antes de contratar un servicio o de comprar un bien somos muchos los que hacemos uso de las búsquedas para ver qué tal se habla del producto o servicio que nos interesa. ¿Cuántas veces has dejado de comprar algo o de acudir a un evento por lo que has leído en internet?
La medición de la reputación online es compleja. Hay web especializadas en conocer la popularidad de los personajes más conocidos, o de las empresas más grandes. La Reputación Online tiene distintos pasos: la monitorización y la investigación de la reputación online. Algunos lo llaman SERM o Search Engine Reputation Management.
La forma más sencilla de impulsar las menciones positivas sobre nombres y marcas es la generación por parte de la propia persona o corporación de esos contenidos: Si nosotros escribimos las noticias otros no se las tendrán que inventar.





















